lunes, octubre 05, 2009

La casa de Pablo

La casa del poeta Pablo Neruda, en Isla Negra.

Un regalo para vos Gus, viajero y soñador, explorador del viento y las arenas, amigo de los amaneceres distantes, pájaro de todos los cielos, amante de la voraz seducción de París.

No había nadie en aquella casa.

Yo estaba invitado y entré.

Me había invitado un rumor,

un peregrino sin presencia,

y el salón estaba vacío

y me miraban con desdén

los agujeros de la alfombra

Yo construí la casa

La hice primero de aire, luego subí en el aire la bandera
y la dejé colgada del firmamento, de la estrella,
de la claridad y la oscuridad


Cemento, hierro, vidrio,
eran la fábula,
valían más que el trigo y como el oro,
había que buscar y vender,

y así llegó un camión:
bajaron sacos
y más sacos,
la torre se agarró a la tierra dura

_pero no basta, dijo el constructor,
falta cemento, vidrio, fierro, puertas_

y no dormí en la noche

Domingo jardinero


Si, efectivamente, el domingo hermosee mi jardín.

Temprano nos fuimos con M, el soldadito de azúcar y T, el lemurcito dorado, a buscar todo: tierra, abono y nuevas plantucas , la mayoría con flores, claro, porque si hay un tiempo en el que yo “renazco” es en la primavera.
Fuimos al vivero de Diego, que queda acá cerquita, en el barrio. Ayer fue un día de sol hermoso, así que cuando ya desde lejos divisamos todo el colorido de las plantas de Diego, el corazón nos empezó a latir fuerte.
Elegí ( porque los otros dos ya andaban jugando a la escondida entre las plantas, los arbolitos, las jardineras y los maceteros) alegrías del hogar rojas y blancas, malvones pensamiento rosas y lilas, una enredadera que da una flor blanca con forma de campanilla que larga polen como si fuera una fuente, un jazmín del cabo que está que revienta de pimpollos y cuando se sosegaron un poco, T y M se eligieron un cactus que ya está por florecer.

Y si por mi fuera, seguía embolsando colores, pero los chicos me decían: Mami, ¡¡¡CONTROL!!!. En esa estábamos, cuando T, culito inquieto, se mete por detrás de una media sombra y descubre una gata con su cría. Empezó a llamar a los gritos a su hermano, y Diego les contó que la gata se había ido a tener los gatitos a su vivero, y que el los cuidaría hasta que crecieran lo suficiente para regalarlos, de hecho uno, ya estaba prometido a una nena.
Y entonces…sí, caí víctima del influjo maternal, y sin pensarlo dije: ¿Nos regalás uno a nosotros?. ¡¡¡¡SI!!!!!, gritaron M y T, Si mami, si mami, si mami, llevemos uno a casa!!!.
Diego les dijo que si, pero que se lo podían llevar dentro de un mes. Los llevo a la caja y lo elegimos. Es hermoso, de pelaje atigrado. Diego anotó sus nombres en la caja y se los puso en las manos, para los saludos de protocolo, claro.

Yo no les puedo explicar, por más arte que le ponga a la palabra, la belleza, la luz que irradiaba el rostro de mis hijitos cuando tomaron a Indi entre sus manos.
Porque así lo llamaremos: Indi, por Indiana Jones. Indi lanzó unos quejiditos como diciéndoles: ¡Hola chicos! Y entonces terminadas las presentaciones de rigor lo devolvimos a la caja para que siguiera acurrucándose con su mamá.
Y así volvimos a casa, con dos bolsas de tierra, plantas bellísimas y la emoción de tener un integrante más en la familia…dentro de un mes.
Trabajamos toda la tarde en el jardín. Quedó muy lindo, pero todavía le falta…así que esperen, ya lo voy a mostrar cuando la tarea esté acabada.
Por ahora les dejo esta letra, que me gusta, y vaya a saber uno por qué, se relaciona con mi estado de ánimo de ayer, hoy.

Nace una flor, todos los días sale el sol

de vez en cuando escuchas aquella voz.

Cómo de pan, gustosa de cantar, en los aleros de mi mente con las chicharras.

Pero a la vez existe un transformador

que te consume lo mejor que tenés te tira atrás, te pide más y más
y llega un punto en que no querés.

Mamá la libertad, siempre la llevarás

dentro del corazón

te pueden corromper

te puedes olvidar pero ella siempre está

Mamá la libertad, siempre la llevarás dentro del corazón

te pueden corromper

te puedes olvidar pero ella siempre está

Ayer soñé con los hambrientos, los locos,

los que se fueron, los que están en prisión

hoy desperté cantando esta canción

que ya fue escrita hace tiempo atrás.

Es necesario cantar de nuevo,

una vez más.

Inconsciente Colectivo. Charly García

sábado, octubre 03, 2009

Chiles en nogada




Aún no hace una semana que volví de México y ya lo extraño.
Es un país increíble!!.
Cada vez que voy, me reservo una sorpresa.
Esta vez lo visité con motivo de un congreso de investigación clínica, que estuvo muy bueno, por su contenido y porque además, lo presidía mi amiga V, que es como mi hermanita mexicana. V es una gran mujer, fuerte y sensible, de paso firme por la tierra, una de las mías. Ya desde el vamos, el congreso me deparó una sorpresa, era un evento verde, es decir, todo era de papel reciclado, hasta los vasitos del café. Buena idea!!






A mi me emocionó mucho verla allí (como la ven) abriendo este evento que congregó a trescientas gentes de Latinoamérica. Estaba hermosa, ella lo es, y ese día estaba más linda que nunca.
La segunda noche, nos fuimos a cenar con otras dos señoras muy simpáticas a Bellini ( un restaurant giratorio) y allí, V me dijo: Amiga, este es el momento ideal ( del año) para comer tus chiles en nogada. Y bueno… si mi amiga lo dijo: Avanti!!.
Y allí ven, este plato soberbio de la cocina mexicana.
Es uno de los platos típicos de Puebla ( donde hace cosas hermosas mi amigo Bler). Se dice que fue creado por las monjas de Puebla, del convento de Santa Mónica, para los festejos de la independencia el 28 de agosto de 1821.
Está hecho a base de un gran chile poblano relleno de carne de vaca y cerdo mezclados con frutas ( manzana, pera, durazno) y frutas secas ( nueces, piñones y pasas de uva). Se sirve de manera tal que evoca la bandera mexicana: verde ( chile poblano y el perejil picado que le echan por encima) blanco (salsa de nogada, que también lleva almendras y una mezcla de crema y queso de cabra) y rojo ( los granos de granada). Por eso es un plato que se prepara especialmente en septiembre, para el 16, que es cuando se grita el "Viva México" en el zócalo con motivo de la independencia.
Es un plato tan sofisticado que incluye entre 30 y 50 ingredientes!!!. Por eso se lo considera un plato de estilo barroco, además de serlo por el exquisito detalle de su preparación. En un sitio leí que deben ser: manzanas panocheras, peras de San Juan, duraznos amarillos y queso de cabra poblano ( atenti, de otro lado no es lo mesmo). Y las 200 nueces que lleva DEBEN ser nueces de Castilla cosechadas entre julio y septiembre y DEBEN pelarse a mano. ¿Qué tal?

Yo me lo comí con la otra banderita: tequila, limón y sangrita.
Y les puedo decir que ha sido uno de los manjares de mi vida.

Más de mi jardín en decandente belleza

Pequeñas mentitas que están naciendo en la punta de una maceta

Una granadita primaveral

La casita de mis gorriones

Mis amadas alegrías del hogar y mi plantita de monedas

Margarititas

Como ven, no se ve tan mal... pero puede estar mucho mejor. Solo es cosa de ponerse a trabajar.
Este es mi pequeño mundo de colores. Algún día, si Dios quiere, tendré un jardín mucho más grande, con tierra en la "tierra", incluso para tener mi pequeña quinta y mi huerta.
De tanto en tanto sueño con esa casa.
Una casa llena de colores y sabores, de puertas abiertas a los amigos y a los seres amados.
Una casa sin relojes, o con relojes descompuestos, como los que tenía la abuela.
Una casa para que todos vengan a dejar su hermosura, sus penares, sus sueños y fantasías.
Una casa donde ver a mis hijos gozar de la naturaleza.
Una casa para que mis nietos crezcan malcriados.
Una casa para dar abrigo a mis libros y a mi música.
Un casa... un corazón.

¿Y?...¿Para cuándo, nena?

Romero y curry

Jazmines, ficus, buganvilla y cítricos

Orégano!!!

Tomillo y menta

Mis viejas y queridas azaleas

Este último tiempo he abandonado varias empresas, pequeñas empresas de la vida cotidiana.
Una ha sido mi jardín, modesto, pero muy bonito.
Hoy, mientras V y V ( la primera es la V mía y la otra es la V adoptiva que tengo, que es la mejor amiga de la primera V) andaban por la casa morfando madalenas ( y regando de migas infinitesimales la cocina), me fui al patio a hacer una visita diagnóstica.
Ocviamente que no todo lo que se ve denota mi abandono, claro, porque la naturaleza es tan, pero tan poderosa, que sobrevive a mi desidia.
Sin embargo, debo reconocer que el jardín está descuidado y tengo que tomar “cartas” en el asunto. Mañana, temprano, me voy a comprar plantas, tierra, me calzaré los guantes con “sopapitas” azules y bien armada de mis picos y palas ( bah, palitas y piquitos) me lanzaré a la empresa. De manera que, este es el jardín hoy, y mañana…les mostraré el de mañana, of course.
Termino este día exhausta.
A las dos V, se sumó otra V, también amiga de estas dos, y decidimos entre todos ( las 3 V y los trillis) hacer una cena a todo trapo. Hubo pizza, patitas de pollo, tacos de cochinita y jalapeños, papas fritas, queso, salame y aceitunas, y de postre chocolates.
La V adoptiva se queda a dormir, así que ahora están todos “echados como vacas” en el antológico futón mirando la tele.
Yo estoy feliz, porque lo amo a todos, y porque en el reflejo de su alegría me siento la mujer más afortunada de la tierra.

viernes, octubre 02, 2009

Peaje


Una vez, alguien me dijo que en la vida, cada tanto pasábamos por puestos de peaje. Los puestos de peaje eran bisagras, momentos de reflexión, puntos de inflexión, rendición de cuentas. Había un antes y un después de cada peaje…indefectiblemente. Eran momentos de dolor, rupturas, como terminar de poner la última pieza del rompecabezas y ¡zas! Desarmado y vuelta a empezar. Reinvención. A veces, renacimiento.

_Señora, ya no cuente más sus monedas_ me dice el señor del peaje.
_Por más que las cuente y las haga rodar una y mil veces, no cambiarán su valor, entienda señora, ya llevamos meses, usted contando y yo esperando mi paga, y vea, aquí estamos…detenidos_
Lo miré anhelante y derrotada. No debió haber dicho eso tan deprisa.
_ Mire señora, no se angustie, poco puedo hacer yo en esta pequeña cabina. Le propongo algo, usted me deja lo que tiene, no es poco, aunque no alcance, y yo la dejo pasar. Eso sí, usted tendrá una deuda. Una deuda que tendrá que cancelar INEXORABLEMENTE en el próximo peaje. ¿Si?... ¿Qué piensa?_
Asentí. Tenía los ojos llenos de lágrimas y me sentía extenuada.
La barrera se levantó.

Hoy, he atravesado mi peaje.
Me siento cansada, muy cansada.
Necesito volver a caminar, ahora más pausadamente.
Siempre se está solo en los peajes. El silencio en la marcha va encendiendo las luces del pensamiento. La piel se vuelve más tirante, el peso de los días se cristaliza en huellas delicadas que se pueden ir contando una por una.
La mirada se vuelve hacia las cosas más amadas…aún las que ya no están.
Hay que reinventar los sonidos, aguzar la audición, no perder de vista el camino.
Desentumecer los recuerdos para el abrigo nocturno.

Hoy he atravesado este peaje.
Me acompaña la primavera y el deseo de seguir adelante…hasta el próximo

jueves, octubre 01, 2009

N...I love you!


Ay, Ay Ay!!!, que fuerte es la primavera!


Todo se pone fragante, más colorido, más auténtico. Todavía hace un frío perrísimo, pero yo, ya he decretado la primavera.


N, "ardiente paciencia", el admirador de C, también está primaveral. Yo les conté que la ama desde que están en "salita de tres" ( o sea, ya va para siete años de amor!) pues, cada día está más encantador.


Escena número uno: Resulta que se la pasó todo un exámen escribiéndole cartas de amor, por lo cual, el tipo ajeno al exámen. Cuándo entregó la poca cosa que había hecho, le dice: " ¿Te das cuenta de mi amor?, en vez de hacer el exámen, me la pasé haciéndote cartas!".


Escena número dos: C se enoja con él porque vive diciéndole que la ama. _Mami_me explica C _ Me pongo roja de la furia, y él me dice: " Shhh!, callate: Me encanta cuando te enojás!!"_


Si este no es un "amante latino", los amantes latinos... ¿dónde están?.


Por supuesto que esta historia, continuará, porque está visto que el amor no tiene edad, no tiene fronteras, no tiene ojos ni oidos, sólo música, y duendes y cartas y bellas declaraciones.


Y mientras tanto... todo florece!